ESTRELLAS PERDIDAS

Bajo un hilo de agua, en lo más amplio del océano, fuí en búsqueda de las estrellas perdidas en lo profundo del espacio, esperando que cayeran junto a mí y me muestren el camino hacia la eternidad. Abrazarme al compás de los colores y confundirme con el resto gigantesco del universo. 

MEMORIAS

La marea lo trajo hasta aquí y mirando el horizonte, se va lejos, se pierde en las antiguas tierras donde no existían las miradas y era ley la traición. Y regresa de sus memorias, sereno, sonriente, sabiendo que en esos mundos no le han podido doblegar su corazón, y su alegre espíritu rebelde sigue navegando en los ríos subterráneos de este planeta, donde el silencio no tiene valor y los gritos son las respuestas.

LOS SUEÑOS


………......en el interior del mundo, las semillas juegan a la esperanza, ese juego que incita a ser algo más, no hay tiempo para especulaciones, los sueños consisten en seguir marchando y no parar……….....

LOS MARES INFINITOS

Se ocultan y se miran sin comprender, confundidos, de querer escapar, de conocer la libertad que lo atan a las sombras, ganar la batalla de la locura que comienza ser canción, nadie en la oscuridad gana terreno, y en los grandes mares de lo irreal, de lo desconocido, y de lo luminoso, comenzarán a marchar, ya descalzos los nuevos hombres que desde lo alto del mundo, observarán todo el infinito naciendo junto a él.  

EL PESCADOR


Inspirado en lo lejano y en lo más profundo de los mares, intentamos percibir el azul profundo e invisible, el instante capaz e inteligente, que te dice que aún hay una oportunidad.
Como un pescador que observa las estrellas, como un caminante que se emociona, como un solitario capaz de conectar más allá de su imaginación.
Buscamos un rincón eterno, experimentando lo exótico, en las alturas máximas de estas tierras, donde el latente resplandor nos desnuda y nos muestra otro horizonte, que amanece en lo alto del mundo.



COLGANDO PALABRAS

Detrás de las palabras, existe un tiempo y una velocidad, un aroma inexplorable o convencido, un tesoro oscuro o vacío, brillante de piel trigueña o blanca febril. Todo puede ser construido o derribado. Puede continuar o morir. Pero si éstas perlas no existieran, nada tendría sentido decir. 

UN FUEGUITO


A veces las cadenas pesan y se hace difícil caminar, También hay puentes que te cruzan a tierras desoladas.
A veces los parásitos resurgen de las grandes heridas que fueron curadas.
Pero aun así, existen caricias que nacen entre desiertos y temores, y hay fueguitos que iluminan en las más de las temibles oscuridades. Cuando ese fuego se enciende, arde la alegría de saber que hay una nueva victoria, que queda el instante, ese minuto que te acompaña sin pedirte nada, más que su atención. 
Y ahí nos encontramos completos, serenos, perplejos, delante del mundo de los sueños que cambian perdidos en el tiempo.